Juegos tradicionales
JUEGOS TRADICIONALES NAVARRESINOS
Siempre se ha dicho que el juego es escuela de convivencia y diversión; con el juego el niño inhibe instintos egoístas, crece en la nobleza de espíritu, apuesta por el respeto hacia sus compañeros y desarrolla sus valores, sus gustos, sus aficiones... A continuación, se exponen un conjunto de juegos tradicionales navarresinos con el propósito de que no caigan en el olvido y que nuestros niños y niñas del mañana puedan disfrutar de su tiempo libre practicándolos como nuestros mayores lo hicieron.
En primer lugar, queremos mostrar los juegos afectivos más entrañables que los padres, hermanos o familiares han aprendido de forma oral para alegrar y hacer reír a sus "muñacos".
MIXINETES
El padre o la madre coge por los antebrazos a su hijo de uno o dos años y pasa sus manitas por las mejillas lo cual provoca la risa de la criatura, mientras el padre recita las siguientes palabras:
"Mixinetes, rapanetes,
s'han minchat les sopetes
galtetes, galtetes, galtetes".
TITA, TITA PON UN COCO
La madre canta el nene:
"Tita, tita pon un coco,
que mañana pondrá otro,
¿quién se lo beberá?
mi chico/a que le gusta más.
Mientras la madre canta, el nene o la nena pega golpes en la palma de la mano con el dedo índice de la otra, y cuando la madre acaba de cantar el niño se acerca la mano a la boca simulando que se bebe el huevo
LOS DEDOS
El padre o la madre coge uno a uno los deditos de la mano del nene, desde el dedo pulgar hasta el meñique diciendo:
"Este es el padre,
este es la madre
este pide pan,
este doce qie mp hay,
y este dice: corrinchinchín, corrinchinchín..."
(lo que provoca la risa del niño/a)
CUANDO VAYAS A COMPRAR CARNE
A través de este juego el padre o la madre quiere entretener al nene que está acostado. Con la mano abierta va señalando el cuerpo del pequeño (desde los pies hasta el cuello), simulando que está cortando la carne con un cuchillo, mientras dice:
"Cuando vayas a comprar carne,
no compres: ni de aquí, ni de aquí,
ni de aquí..."
y cuando llega al cuello se dice efusiva y repetidamente con la intención de hacer cosquillas al niño:
"de aquí, de aquí, de aquí, de aquí..."
